La red de contención que necesitas en días de sobrecarga laboral se llama seguridad psicológica de equipo
Bajo presión, un equipo con seguridad psicológica habla a tiempo, pide ayuda y corrige errores antes de que se vuelvan incidentes.
En el mundo laboral actual, la exigencia de trabajar de forma más intensa y rendir a un ritmo acelerado es una realidad ineludible. Este fenómeno, conocido como sobrecarga de rol (específicamente la sobrecarga cuantitativa, referida al volumen y ritmo de trabajo excesivo), es una forma de estrés laboral. Varias investigaciones han demostrado que esta sobrecarga está positivamente relacionada con resultados adversos, incluyendo problemas de salud física y psicológica, y también con los incidentes de seguridad. La teoría de la Conservación de Recursos (COR) ayuda a explicar esta relación peligrosa.
La sobrecarga actúa como un factor estresante que agota los recursos de energía física y emocional de los empleados. Cuando estos recursos se agotan, se inicia una "espiral de pérdida" que pone al trabajador en mayor riesgo. Para conservar la energía que les queda, los empleados sometidos a una alta presión de trabajo pueden recurrir a "atajos" o métodos de trabajo inseguros. Esto aumenta la probabilidad de cometer errores, distraerse o sufrir inatención, lo que inevitablemente incrementa los incidentes de seguridad (que incluyen lesiones, enfermedades, y cuasi accidentes o "near misses"). La sobrecarga de rol se relaciona positivamente con un aumento en los incidentes de seguridad.
La seguridad psicológica como recurso protector
Si la presión laboral no va a desaparecer, la pregunta crucial para las organizaciones es: ¿qué recurso puede actuar como escudo protector, mitigando el impacto de la sobrecarga en la seguridad?
Este artículo se basa en la investigación titulada "Role overload and safety incidents: An examination of the individual- and team-level buffering effects of psychological safety" (Sobrecarga de rol e incidentes de seguridad: un examen de los efectos amortiguadores a nivel individual y de equipo de la seguridad psicológica), realizada por Ross Donohue, Brian Cooper, Helen De Cieri, Cathy Sheehan y Tracy Shea, y publicada en la revista Safety Science.

Los autores del estudio propusieron que la seguridad psicológica podría servir como un recurso amortiguador. La seguridad psicológica se define como un entorno donde se minimizan las percepciones de las consecuencias negativas al tomar riesgos interpersonales. En un equipo psicológicamente seguro, los miembros se sienten cómodos al:
• Pedir ayuda cuando están bajo presión.
• Admitir errores sin temor a ser castigados.
• Comunicarse abiertamente, compartiendo información y proporcionando retroalimentación.
• "Advertir" a sus colegas sobre comportamientos inseguros o riesgos, sabiendo que no serán rechazados.
Al examinar este concepto, los investigadores analizaron la seguridad psicológica en dos niveles: la percepción que tiene cada individuo sobre su propia seguridad y el clima de seguridad psicológica compartido por todo el equipo.
Los resultados del análisis multinivel proporcionaron una distinción fundamental sobre dónde reside el poder protector de la seguridad psicológica:
- Seguridad psicológica individual: Aunque niveles más altos de seguridad psicológica individual se asociaron en general con menos incidentes de seguridad (un efecto principal beneficioso), esta percepción individual no sirvió como moderador para amortiguar la relación específica entre la sobrecarga de rol y los incidentes.
- Seguridad psicológica de equipo: Este fue el factor clave. La investigación reveló que la seguridad psicológica a nivel de equipo es un recurso moderador significativo.
Esto significa que cuando el clima de seguridad psicológica del equipo es alto, la relación positiva entre la sobrecarga de rol y los incidentes de seguridad se debilita. Por el contrario, cuando la seguridad del equipo es baja, el impacto negativo de la sobrecarga sobre la seguridad se intensifica.
Este hallazgo es muy importante, ya que desafía la "hipótesis de la homología", la suposición previa de que los efectos de la seguridad psicológica son idénticos tanto a nivel individual como grupal. En este contexto, la protección que se ofrece a un empleado no viene dada principalmente por su percepción individual de seguridad, sino por el entorno colectivo y de apoyo que crea el equipo.
Implicaciones para un entorno laboral seguro
El estudio sugiere que los equipos caracterizados por altos niveles de seguridad psicológica funcionan como "unidades de rendimiento autocorregibles". Bajo presión y sobrecarga, los miembros del equipo compensan la posible disminución del rendimiento individual, se ofrecen ayuda mutua y corrigen errores antes de que se conviertan en incidentes.
Para reducir significativamente los riesgos asociados a la sobrecarga de rol, los líderes y las organizaciones deben centrarse en la creación y el mantenimiento de este clima colectivo.

Recomendaciones derivadas de la investigación
• Inversión colectiva: Los empleados deben invertir estratégicamente su tiempo y energía para construir activamente un entorno de equipo psicológicamente seguro. Esto se logra desarrollando relaciones interpersonales de alta calidad basadas en la confianza y el cuidado mutuo.
• Fomentar la iniciativa y la autonomía: Las organizaciones deben implementar estructuras y procedimientos que estimulen la toma de iniciativas y empoderen a los miembros del equipo con autonomía en la toma de decisiones. Esto reduce la tensión laboral y la susceptibilidad a resultados negativos para la salud, a la vez que mejora la seguridad psicológica.
• Liderazgo de apoyo: Los líderes deben recibir capacitación específica en comportamientos que impulsan la seguridad psicológica, como la transparencia, el intercambio de comentarios y la escucha activa. Los líderes son actores potentes que establecen las normas del equipo.
• Responsabilidad compartida: Se recomienda estructurar los equipos para promover la responsabilidad compartida por los resultados. Cuando la responsabilidad es colectiva, los miembros están más inclinados a comunicarse sobre la seguridad y a advertir si un colega se comporta de manera insegura durante los períodos de alta carga de trabajo.
Dado que el estrés laboral es un factor de riesgo para la seguridad, la investigación demuestra que la seguridad psicológica de equipo es un recurso fundamental que protege a los empleados al amortiguar los efectos de la sobrecarga, haciendo de los lugares de trabajo, en general, entornos más seguros.